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Critica al libro Historia Judo Argentino

Martes, 26 de julio de 2011

Crítica al Libro “Historia del judo” Tomo 1

Referido al primer arte marcial arribado a la Argentina:

Con el propósito de esclarecer una parte importante del inicio de la historia del Jiujitsu en la Argentina, en lo que respecta a su arribo a nuestro país.

Analizando atenta y profundamente lo escrito por Juan Carlos Uequin, autor de la Historia del Judo en la Argentina en su obra publicada, queda claro, que nuestro arte marcial, me refiero al Jiujitsu (Ju-Jutsu) y no el Judo, como sostengo desde hace muchos años, fue el primero en ser introducido en la Argentina en 1906 con la llegada del primer profesor (Sensei) de origen japonés, llamado Yoshío Ogata, y abrir así el camino para la llegado posterior del Judo y de las demás disciplinas marciales en nuestro país.

Juan C. Uequin en su libro “Historia del Judo” comienza diciendo lo siguiente: “Para mí, sin duda, el año 1906 se constituye como punto de partida del Judo argentino, pues el 29 de noviembre desembarca en Puerto Belgrano, cerca de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, los instructores de Jiujitsu y Judo Yoshío Ogata, alumno directo del creador del Judo, y Kotoku Watanabe, el primero de ellos contratado especialmente para enseñar defensa personal a los cadetes de la incipiente Escuela Naval Militar de nuestro país…”

Mi crítica: en este párrafo el autor se contradice y confunde importantes datos, tergiversando de este modo la historia del Jiujitsu en la Argentina. En primer lugar, comienza el autor afirmando que para él, el año 1906 se constituye como punto de partida del Judo argentino…, y no menciona nada sobre el Jiujitsu; y después de describir el lugar donde arriba Ogata, afirma en plural los “instructores de Jiujitsu y Judo” a Ogata y Watanabe, y aquí implícitamente está reconociendo el arribo del Jiujitsu a nuestro país. Además es importante resaltar que solamente a Ogata lo contrata la Armada Argentina como profesor y no a Watanabe que viene como ayudante, no como instructor; además, el autor sabe que Ogata obtuvo en su juventud en Judo-Kodokan solamente el grado de 2º Kyú, es decir, lo que en occidente es el cinturón azul -dos grados antes del Dan-. El cinturón negro, lo obtuvo en Jiujitsu, antes de viajar a la Argentina, con el maestro Hagiwara en Yokohama. Cabe aclarar, que a comienzos del siglo XX el Judo-Kodokan solamente se practicaba y se conocía en la ciudad de Tokyo. Por lo tanto, es poco serio afirmar que es “instructor” un 2º Kyú, y si leemos el contrato que vincula a Ogata con la Armada Argentina, dice claramente: Profesor de Jiujitsu y en ningún momento se menciona de “Judo”. Por su parte, Watanabe, como dije sólo vino como ayudante de Ogata, es decir, como Uke para mostrar las técnicas a los alumnos. Esta fue y sigue siendo, la metodología de enseñanza que se utiliza para difundir las artes marciales.

En su página 41, el autor desnuda nuevamente su contradicción con lo manifestado en páginas anteriores, al escribir: “como digimos al principio, llegan en dicho Buque, Yoshío Ogata y Kotoku Watanabe. Y vuelve a repetir que “con este arribo se inicia para mí, la historia de nuestro deporte en la Argentina, pues el Jiujitsu fue la puerta de entrada del Judo, como sucedió en muchos otros países…”

Mi crítica: Y este último párrafo es decisivo para poner claridad histórica, ya que el autor termina reconociendo, producto de su constante contradicción, que es el Jiujitsu la puerta de entrada del Judo a nuestro país y a occidente, y de este modo reconoce sutilmente que el 29 de noviembre fue la fecha de llegada del Jiujitsu como primer arte marcial, y años después, como sucedió, llegaría el Judo y posteriormente las demás artes marciales japonesas, luego chinas, coreanas, entre otras.

En la página 60, el autor escribe “… de 2º Kyú Kodokan se radica en Yokohama como colaborador del Sensei Hagiwara, profesor de la antigua disciplina Samurái”

Mi crítica: Aquí reconoce lo que argumenté más arriba, Ogata en Judo sólo obtuvo hasta el grado de 2º Kyú, por lo tanto, lejos estaba de ser instructor de Judo.

También en página 60 de su obra, el autor reconoce que el “el Jiujitsu se mantenía en la cima y la modalidad creada por Jigoro Kano era un tanto resistida…”

Mi crítica: Aquí hecha por tierra lo que algunos con poca rigurosidad histórica han argumentado hasta el presente, cual es que se denominaba al Judo con el genérico de Jiujitsu y no es veraz esta afirmación. Más aún, con lo expresado por el autor, queda muy claro que estaban muy diferenciados; por un lado, el Judo-Kodokan y por el otro el Jujutsu con sus diferentes escuelas que sobrevivieron después de la restauración Meiji (Emperador Matsuhito). Cabe destacar también, que Jigoro Cano, creador del Judo-Kodokan, ya desde el año 1886 se había propuesto diferenciarse de todas las otras escuelas de Jiujitsu como se puede encontrar

en varias obras. Una de esas, “Diccionario de Judo” escrita por el Lic Teodoro A. Amici (Sensei 8º Dan Judo) en páginas 77 y 91.

Refuerza mi opinión, también lo escrito por el mismo Lic. Teodoro A. Amici en la obra mencionada, en página 77, último párrafo y primero de página 78 donde dice lo siguiente: “Hasta alrededor de 1922, fecha de la creación oficial del Kodokan, sólo se reconocía y se enseñaba el Ju-Jutsu en las innumerables Ryú o escuelas tanto del Japón como del extranjero. Los ejércitos y la policía de los países occidentales se interesaron por este arte particular que les daba una ventaja decisiva en los encuentros cuerpo a cuerpo. Todavía en nuestros días, la mayor parte de las fuerzas armadas enseñan a sus reclutas técnicas de combate cuerpo a cuerpo inspirados a la vez en el Ju-Jutsu,…” Con este afirmación realizado por el Lic. Amici, quien más ha investigado seriamente y escrito sobre el Judo en Argentina, queda muy claro que el Jiujitsu no era confundido con el Judo. Por eso, la Armada Argentina como otras potencias, como se encuentra documentado por la Armada, las potencias extranjeras en 1905 buscaban profesores de Jiujitsu para llevar para instruir a sus tropas.

Por Mario Norberto Alem

Sensei 5º Dan Jiujitsu

Téc. Sup. Espec. Artes Marciales

Rosario – Argentina, 2011

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